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sábado, septiembre 20, 2008

Para que leamos la nota completa y no las repercusiones distorisvas de ciertos medios locales


The Wall Street Journal, 18 de septiembre de 2008

Enseñando a los Fanáticos del fútbol argentino a jugar limpio


Una abogada argentina emprendió una campaña para enseñar el espíritu deportivo a las Barras Bravas del fútbol que avivan la cultura de la violencia.


En la locura del fútbol en Argentino, La Sra. Rubeo

enseña a los hinchas a jugar bonito.

Protocolo de hinchas prohibe tirar piedras,

Provocar a la policía; el “Bebote” aprende la lección.


POR: MATT MOFFETT

BUENOS AIRES -- Durante años, los los rufianes hinchas de Huracán dieron mas espectáculo que los jugadores mismos.. Alardeando en una canción de guerra acerca de llenar la “cancha con vino y drogas”, batallaron contra la policía a piedrazos, y a cadenazos contra los hinchas rivales. También destrozaron desde coches hasta la misma tribuna.

Vea el video que ilustra la nota:
http://online.wsj.com/video/ten-commandments-for-soccer-fans/3291AE18-0B3B-42C3-A981-F7F5195F8982.html

Pero en un partido reciente de Huracán, fueron chequeados por una mujer que usaba una cartera Chanel. La Sra. Fabiana Rubeo, una abogada de un metro y medio, se puso en campaña para enseñar el espíritu depoprtivo a los Barras Bravas, bandas de hooligans que se la han pasado avivando una cultura de violencia en el deporte nacional de la Argentina. Ella aconsejó al líder de la pandilla de Huracán para evitar provocaciones con policía del estadio y le advirtió también que debían abstenerse de tirar botellazos desde la tribuna.

“A pesar de lo que dice la gente, ésto es básicamente una diversión inocente,” dijo la Sra. Rubeo, de 40 años, a los gritos para hacerse oír por sobre el rugido de las canciones de la lucha.

Casi todos los equipos de fútbol de Argentina tienen su propia barra brava compuesta por acérrimos hinchas que a sus equipos, con apodos como “Los Canallas”, “Los villeros”, “Los Leprosos” y “Los Bosteros”. Se sientan en sectores especiales del estadio, enarbolan banderas gigantes y hacen retumbar sus tambores. La violencia de las barras bravas bravas se ha cobrado alrededor de 250 vidas en los últimos 50 años, estima a Amilcar Romero, periodista que ha escrito extensivamente sobre las pandillas.

La hija de un senador retirado, la Sra. Rubeo en agosto llevó a cabo una singular hazaña de la diplomacia convocando una reunión cumbre de barras bravas que atrajo a 160 líderes de 40 diferentes grupos de hooligans -- la mayoría de ellos solo se habían encontrado en peleas callejeras o en ruedas de reconocimiento policial. El quién es quién de los hooligans llegó a un consenso llamado “Los Diez Mandamientos” del protocolo hooligan. Estos incluyen la devolución de pelotas que patearon a la tribuna, poner fin a la exhibición provocadora de banderas robadas al equipo rival, y la abstensión de entrar en escaramuzas con otras hinchadas o con la policía

Escepticismo y Ridículo

Pero el grupo de rehabilitación de hooligans de la Sra. Rubeo, llamado Nuevo Horizonte para el Mundo, está generando escepticismo, y algo de ridículo, en ese país de locos por el fútbol. Por alguna razón, los detractores afirman que algunas de las mas importantes Barras Bravas – incluyendo la inchada del Club River Plate, conocida como “Los Borrachos del Tablón” – no firmaron el acuerdo. Un artículo del diario Página/12 de Buenos Aires desestimó a la Sra. Rubeo como “ingénua”. Cinco miembros del Congreso pidieron que se haga una investigación de su proyecto, considerándolo “absurdo”.

Otros críticos opinan que no se puede confiar en la palabra de un barra brava. De hecho, al poco tiempo de haberse dado a conocer a la prensa los “Diez Mandamientos” 60 miembros de uno de los grupos que firmaron, del Club Atlético Platense, destrozaron la sede del Sindicato de Futbolistas. La Sra. Rubeo dice que no todos los detalles del incidente están claros, pero agrega que su grupo condena a la violencia.

“Inglaterra y Alemania, como también otros países, también tienen una cultura hooligan afianzada. Pero en Argentina, con una fuerza de policía poco fiable y la complicidad los clubes, el problema se torna particularmente dificil de resolver”, dice la Sra. Rubeo.

“Los dirigentes de clubes cuentan con el apoyo de los barras bravas para las elecciones internas y para el trabajo sucio, tales como el acoso a directores técnicos y jugadores ya no queridos hasta que renuncien al equipo”, afirma elsociólogo deportivo Sergio Levinsky. “En retribución, los líderes de las barras reciben entradas gratis, trabajos y dinero”, también dice.

Un vocero de la Asociación del Fútbol Argentino, la autoridad máxima de áste deporte, minimiza la existencia complicidad entre los clubes y los barras bravas, y dice que es la policía la que tiene que esforzarse más para asegurar la seguridad en los estadios.

Una fanática del fútbol desde que era una niña, la Sra. Rubeo comenzó con Nuevo Horizonte para el Mundo junto a su marido y a un puñado de amigos en el año 2006. Los barras bravas viven en un mundo machista y reservado, pero algunos miembros dicen que la Sra. Rubeo se los ganó con su calle y su dureza.

“Ella es muy valiente y dedicada,” dice el líder de la hinchada de Huracán, que proporcionó solamente su apodo, El Bocón.

La Sra. Rubeo afirma que “las iniciativas para combatir la violencia en el fútbol que no cuentan con la participación de las mismas hichadas, están condenadas a fallar. El año pasado, funcionarios encargados de la seguridad en el fútbol, desesperados por detener el derramamiento de sangre en las divisiones del ascenso, prohibieron el el ingreso a las hinchadas visitantes. La violencia mermó en esas competencias, pero los hooligans están comenzando a adaptarse. Recientemente la barra brava del club Los Andes obtuvo pases de prensa falsos para acceder a los estadios donde juegan visitantes, y ahí mismo y sin demora se originó una gran pelea.

Expulsión de los ladrones

La Sra. Rubeo y su ONG tratan de crear incentivos con el objetivo de lograr un comportamiento con espíritu deportivo. El año pasado, Nuevo Horizonte para el Mundo premió con un viaje a la Copa América en Venezuela a 20 integrantes de la hinchada de Independiente por demostrar el mejor comportamiento del año y por su progreso en la expulsión de ladrones y de traficantes de droga de sus tribunas.

Desde sus inicios gastaron cerca de $100.000 de donantes privados, Nuevo Horizonte ha pagado por spots de TV antiviolencia protagonizados por jugadores bien conocidos. Ha organizado seminarios en patios y prisiones.

Nuevo Horizonte también patrocinó recientemente un programa de prueba en dos partidos en los cuales pagaron a miembros mismos de la barra brava para supervisar seguridad en el sector hooligan. Munidos de walkietalkies , camperas azules y sueldos de $50 el juego, los fanaticos demostraron que podían prevenir tan bien como instigarlo. En un momento, los vigilantes barras bravas de seguridad rescataron a un joven después de que cayera en un foso lleno de agua en el perímetro del campo.

La Sra. Rubeo señala orgullosa sus casos exitosos, como el del ex lider barra, Pablo Alejandro Alvarez, más conocido como el El Bebote, o “bebé grande.” En 2006, el ex gobernador de la Prov de Buenos Aires, Felipe Sola lo señaló como el cabecilla de un alboroto tirando piedras en un estadio. El año pasado, un juez solicitó la detención del Sr. Alvarez y varios otros hooligans por sospechas de estar involucrados en un homicidio de otro hincha; El Sr. Alvarez permaneció fugitivo de la justicia por varias semanas, hasta que el juez decidió no implicarlo por que había argumentos escasos para hacer un caso en contra de él. El Sr. Alvarez y su abogada no hicieron comentarios. Pero “Bebote” le ha dicho a la prensa de Argentina que él ha renacido bajo la tutela de la Sra. Rubeo. “Aprendí que la fiesta del fútbol solo puede existir en paz”, dijo recientemente.

Muchos argentinos aún dudan de que esa violencia pueda ser detenida nunca.

“A los barras solo les importa el dinero y la violencia, no el partido”, dice Cristian Ferlauto, arquero. El Sr. Ferlauto fue echado de Argentino de Qulmes por quejarse de presiones de los barras, luego de una derrota. (La barra de ese club no firmó los mandamientos) El club dice que fue echado por su bajo rendimiento,

La Sra. Rubeo dice que la respuesta está afuera del estadio. Ya que el solo hecho de llegar al estadio puede convertirse en una prueba dura. Recientemente en un partido de Huracán, los miembros de la barra brava esperaban en una esquina, pasándose botellas de cerveza, por un autobus escolar rentado por ellos. Camino al juego, los hinchas de Huracán se colgaban de las ventanas gritando sus cancione e intentaron infructuosamente pasar una barrera baja, que impedía su avance.“

Los autobuses finalmente se encontraron con varios autos policiales, motocicletas y patrullas, que les proveeron de escolta al estadio para desalentar emboscadas de bandas rivales. Cuando se piensa en esto, dice la Sra. Rubeo (que acompañó al covoy en su auto), vemos lo complicado que es solo ver un partido”.

Escriba a Matt Moffett en matthew.moffett@wsj.com

viernes, septiembre 19, 2008

NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA: THANKS WALL STRETT JOURNAL

Amigas y amigos:
Por favor no dejen de compartir con nosotros la emoción de haber sido tapa del Wall Street Journal (New York, USA), en la columna que, históricamente, lleva en la tapa la única nota no relativa a la economía, que proceda del MUNDO. Esperemos que en Argentina empiecen a tener en cuenta nuestros proyectos.
Recuerden que: Podrán imitarnos, pero jamás nos van a igualar!

______________________________________________________________________THE

THE WALL STREET JOURNAL

SEPTEMBER 18, 2008


In Fútbol-Mad Argentina, Ms. Rubeo
Teaches Soccer Fans to Play Nice

Hooligan Etiquette Bans Rock Throwing,
Provoking Police; 'Big Baby' Learns a Lesson

BUENOS AIRES -- For years, the roughneck fans of the Huracán soccer club often put on more of a show than the players did. Boasting in a fight song that they "root with wine and drugs," they battled police with rocks, fought rival fans with chains and vandalized everything from cars to bleachers.
[Fabiana Rubeo]

Fabiana Rubeo

But at a recent Huracán game, the tough guys were kept in check by a woman sporting a Chanel handbag. Fabiana Rubeo, a 5-foot-3-inch lawyer, is crusading to teach sportsmanship to the barras bravas, gangs of soccer hooligans who have fueled a culture of violence in Argentina's national sport. She counseled the leader of the Huracán gang on avoiding provocations with stadium police and warned against launching bottle rockets from the stands.

"Despite what people say, this is basically innocent fun," said Ms. Rubeo, 40 years old, shouting to be heard above the roar of the fight songs.

Just about every Argentine soccer team has a barra brava composed of diehard fans who root for teams with nicknames like "The Scoundrels," "The Slum Dwellers," "The Lepers" and "The Garbage Men." They sit in special stadium sections, brandish huge banners and pound drums. Barra brava-related violence has claimed some 250 lives in the past 50 years, estimates Amilcar Romero, a journalist who has written extensively on the gangs.

The daughter of a retired senator, Ms. Rubeo in August pulled off a singular feat of diplomacy by convening a barra brava summit that attracted 160 leaders from 40 different hooligan groups -- most of whom had only ever met in street fights or police lineups. The who's who of hooligans agreed to the so called "Ten Commandments" of hooligan etiquette. They include returning balls kicked into the stands to officials, halting inflammatory displays of flags stolen from enemy clubs, and refraining from scuffling with other fans or the police.

Skepticism and Ridicule

But Ms. Rubeo's hooligan rehab group, called New Horizon for the World, is sparking skepticism, and some ridicule, in this fútbol-mad country. For one thing, naysayers point out that some major barras bravas -- including the River Plate Club's storied cheering section, known as "The Drunkards of the Stands" -- haven't signed on to the commandments. An article in the Buenos Aires newspaper Pagina/12 dismissed Ms. Rubeo as "naive." Five members of Congress called for an investigation of her project, deeming it "absurd."

Ten Commandments for Soccer Fans

2:32

Argentina, home to a feverish soccer culture that produced Diego Maradona and World Cup champions, is also home to a hooligan underbelly that permeates on gamedays. As WSJ's Matt Moffett reports, a controversial project is now looking to curb the violence. (Sept. 18)

Other critics say barras bravas can't be trusted to keep their word. Indeed, not long after the commandments were released to the press, 60 members of one of the ratifying groups, from Club Atlético Platense, trashed the headquarters of the soccer players' union. Ms. Rubeo says not all the details of the incident are clear, but adds that her group condemns violence.

England and Germany, as well as some other countries, also have an entrenched soccer hooligan culture. But in Argentina, unreliable law enforcement and the complicity of clubs makes the problem especially difficult to solve, Ms. Rubeo says.

Club officers count on barras bravas' support in internal elections and their help with dirty work, such as harassing unwanted coaches or players until they quit the team, says sports sociologist Sergio Levinsky. In return, barras bravas leaders get free tickets, jobs and cash, he says.

A spokesman for the Argentine Soccer Association, the sport's governing body, downplays the existence of links between the clubs and barras bravas, and says it's the police who need to do more to ensure that stadiums are secure.

A soccer fan since she was a girl, Ms. Rubeo started New Horizon with her husband and a handful of friends in 2006. The barras bravas inhabit a macho, secretive world, but some members say that Ms. Rubeo won them over with her street smarts and her toughness.

"She's very brave and dedicated," says a leader of the Huracán rooters, who only provided his nickname, El Bocón, or Big Mouth.

Ms. Rubeo says antiviolence initiatives that don't get the fans themselves on board are doomed to fail. Last year, soccer security officials, desperate to halt the bloodletting in the lower divisions, started banning barras bravas from attending games where their teams were visitors. Violence has ebbed in those contests, but hooligans are starting to adapt. The barra brava for the Los Andes club recently obtained bogus press passes to gain access to a visiting stadium, where it promptly started a big scrap.

Weeding Out Thieves

Ms. Rubeo's group tries to create incentives for sportsmanlike behavior. Last year, New Horizon awarded a prize of an all-expenses-paid trip to a tournament in Venezuela to 20 leaders of the barra brava of the Independiente club for its progress in weeding out thieves and drug pushers from its ranks.

Spending about $100,000 from private donors since its inception, New Horizon has paid for antiviolence TV spots featuring well-known players. It has organized seminars in playgrounds and prisons.

New Horizon also sponsored a recent test program at two games in which barra brava members themselves were paid to oversee security in the hooligan section. Given walkie-talkies, blue windbreakers and stipends of $50 a game, the rowdies showed they could prevent chaos as well as instigate it. At one point, the barra brava security men rescued a youth after he fell into a water-filled trench on the field's perimeter.

[Argentine fans at match vs. U.S.] Getty Images

Part of the large contingent of Argentine fans present for a friendly match against the U.S.

Ms. Rubeo proudly points to her success stories, such as ex-barra brava leader, Pablo Alejandro Alvarez, better known as El Bebote, or "Big Baby." In 2006, ex-Buenos Aires Province Gov. Felipe Sola singled him out as the ringleader of a stadium rock-throwing fracas. Last year, a judge ordered Mr. Alvarez and several other hooligans detained for suspicion of involvement in killing a fan; Mr. Alvarez remained a fugitive from justice for several weeks, until the judge ruled there were insufficient grounds to make a case against him. Both Mr. Alvarez and his attorney declined to comment. But "Big Baby" has told the Argentine press that he's been reborn under Ms. Rubeo's tutelage. "I've learned that the fútbol fiesta could only exist in peace," he said recently.

Many Argentines remain dubious that the violence can ever be stopped. "Fundamentally, the barras bravas care about money and violence, not the game," says Cristian Ferlauto, a goalie. Mr. Ferlauto was cut by his team, Argentino de Quilmes, in April after he went public with complaints that hooligans threatened him after a loss. (Argentino's barra brava hasn't signed the commandments.) The club says Mr. Ferlauto was cut because of poor performance.

Ms. Rubeo says the answer is more outreach at the stadium -- though just getting to the stadiums can be an ordeal. The day of the recent Huracán game, barra brava members waited at a street corner, passing around bottles of beer before boarding some dented school buses they had chartered. En route to the game, the Huracán backers hung out the windows screaming out club songs and then tried, unsuccessfully, to lift the crossing barrier at a train track which was impeding their advance.

The buses finally met up with several police cars, motorcycles and paddy wagons, which provided an escort to the stadium to discourage ambushes by rival fans. "When you think about it," says Ms. Rubeo, who followed the convoy in her car, "it's an awful lot of trouble just to see a ballgame."

Write to Matt Moffett at matthew.moffett@wsj.com

Lea la nota en el link original:
http://online.wsj.com/article/SB122169746081650331.html?mod=googlenews_wsj